El archivo de hosts puede describirse como una libreta de direcciones. Aunque
el usuario normal accede a otros ordenadores en internet usando
nombres (por ejemplo, security.kolla.de), a un más bajo se
accede a los ordenadores mediante su dirección numérica.
Puede que ya haya visto estas direcciones numéricas. Tiene
un formato como por ejemplo 127.0.0.1.
Cada vez que usted intenta acceder a otro ordenador usando su nombre,
su ordenador busca su dirección en una libreta de direcciones.
En primer lugar busca en la libreta de direcciones local (el archivo
de hosts), y sólo si no la encuentra allí la busca
en una gran libreta de direcciones en internet.
Así, si desea bloquear un sitio de internet le bastará
con redirigir el nombre del sitio hacia un lugar donde no haya nada.
Este lugar podría ser su propio ordenador, por ejemplo. La
dirección mencionada antes 127.0.0.1 es una dirección
que siempre señala hacia su propio ordenador local. Agregando
una entrada a su archivo de hosts (su libreta de direcciones local)
que redireccione un sitio publicitario hacia su ordenador conseguirá
engañar a su navegador de forma que crea que el sitio publicitario
se encuentra en su propia máquina. Como su ordenador no distribuye
anuncios, el navegador no obtendrá el anuncio y, por tanto,
no lo mostrará.
Otra uso del archivo de hosts es para acceder a ordenadores que
todavía no aparecen en ninguna libreta de direcciones. Por
ejemplo, si tiene una red local no enontrará las direcciones
de las máquinas de su red en ninguna libreta de direcciones
de internet aunque sólo sea por lo caro que resultaría
que apariciesen allí. Así que puede añadirlas
a su libreta de direcciones local (su archivo de hosts).
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